He observado tristemente como la institucionalidad y el estado de derecho se están cayendo a pedazos en Nicaragua y todo por el capricho de un par de descalabrados mentales que se creen Napoleón y Josefina y al rato van a querer el título de emperadores del paísito. Esto me trajo a la memoria un cuentecito que circuló hace muchos años y que más o menos iba por lo siguiente.
Un día el cuerpo humano consideró que debería tener un Presidente, para funcionar de manera un poco institucional y de esta forma surgieron los candidatos, siendo los más fuertes el cerebro y el corazón. El cerebro basó su campaña en el hecho de que ahí radicaba la inteligencia que administraba la vida que el cuerpo debería seguir. El corazón por su parte, manejaba que era el órgano que irrigaba a todo el cuerpo con la sangre que era el principio vital de la existencia y que incluso el cerebro funcionaba mediante la oxigenación que le enviaba el corazón. En lo más encendido de la campaña se levantó el culo y lanzó su candidatura diciendo que él quería ser presidente y punto. El cuerpo entero le respondió que era una locura, que no tenía méritos para ser presidente y que tampoco se podía permitir el cuerpo humano dejar la primera magistratura a algo tan feo y tan maloliente. Ante esta negativa, el culo lo que hizo fue cerrarse por completo y al pasar los días, el cuerpo humano empezó a sentir los efectos de la oclusión, por lo tanto el cerebro comenzó a embotarse y el corazón mostró cierta taquicardia. Después de cierto tiempo, el cuerpo estaba a punto de fallecer a causa del empecinamiento del culo de permanecer cerrado y ante esta situación no tuvo más remedio que dejar que el maloliente agujero fuera el presidente. La moraleja en aquel cuento es que cualquier culo puede ser presidente.
De la misma forma, en Nicaragua un grupo minoritario de la broza del país, al igual que el culo se ha empecinado en cerrarse alrededor de un fraude a fin de cumplirle los caprichos a la pareja presidencial. No contentos con todas las tropelías y fechorías realizadas durante las elecciones y el conteo fraudulento de los votos, ahora también le quieren quitar al pueblo nicaragüense, una inmensa mayoría que votó en contra de ellos, su legítimo derecho a protestar por la ruindad de esa minoría.
Es hora que el cerebro del país, busque los medios para no dejar que un mísero culo, se haga cargo del destino de todo el pueblo nicaragüense.
El día de hoy, el Sr. Hernán Estrada dijo que bastaría una palabra del Comandante Daniel Ortega para que en Nicaragua no quedara piedra sobre piedra.Cabe aclarar en primer lugar que el Sr. Estrada es el Procurador General de la República de Nicaragua, es decir el representante legal del Gobierno.En otros países no es cualquier trompudo el que ocupa este cargo, generalmente se elige a destacados juristas con trayectoria intachable, de una moralidad a toda prueba e incapaces de un desliz, ni siquiera una palabra que pudiera prestarse a la mínima mala interpretación.En segundo lugar, vale aclarar que el Sr. Estrada dijo lo anterior, no en una mesa de tragos, no en un fumadero, sino en rueda de prensa.
Ayer tarde, el ex pandillero y ahora diputado y eterno aspirante a la silla edilicia de Managua, Evertz Cárcamo, también lanzó amenazas a los opositores que reclamaban la transparencia en el proceso electoral, advirtiendo que los sandinistas no iban a permitir que lesionaran su “dignidad” (échense ese trompo a la uña) y que estaban armados para hacer valer sus “derechos”.En este caso, es más comprensible la actitud de Cárcamo, por sus claros antecedentes, sin embargo, inadmisible desde el punto de vista de su cargo actual.
Para nadie es un secreto que el Titular del Ejecutivo es como el caballo de Atila, que donde pone sus extremidades no vuelve a crecer la hierba. La prueba está en que después de los diez años de gobierno sandinista, Nicaragua quedó en la lipidia, prácticamente con una mano adelante y otra atrás, todo producto de sus aberraciones cometidas en el ámbito político, económico y social. Ahora, sus esbirros quieren amenazar al pueblo nicaragüense con otra hazaña del equino del Huno.
Lo importante de estas declaraciones es que fueron parte de la puesta en escena previa a que el Consejo Supremo Electoral realizara un recuento fraudulento, dentro de un proceso aún más fraudulento, para cumplir con las órdenes que recibieron de parte de la pareja presidencial de que sin importar ninguna consecuencia, el candidato títere de los Ortega Murillo debería ganar las elecciones municipales en Managua, así como los candidatos del Frente Sandinista, en sus respectivos municipios.
Este recuento, que equivale a tomarle el pelo a todos los nicaragüenses se realizó como una respuesta, un tanto a regañadientes, ante el comunicado emitido por la Conferencia Episcopal de Nicaragua, en donde por primera vez, la Iglesia Católica habló sin cortapisas, abandonando el lenguaje difuso y opaco de otras ocasiones y en resumidas cuentas acusó al Gobierno de Ortega de hacer un burdo fraude en las elecciones municipales, instándolo a echar marcha atrás en su intento, mediante una revisión de la documentación del proceso.
Así que el recuento fue un tanto para taparle el ojo al macho, aunque según el Consejo Supremo Electoral se realizó en aras de la transparencia y la tranquilidad del pueblo nicaragüense, pero dicho recuento debería hacerse en lo oscurito y sin observadores que obstaculizaran el proceso.El Consejo lanzó al tapete esta dádiva, pues no está regulado, en una conferencia de prensa con un final trágico cómico en donde los magistrados se rasgaron las vestiduras cual miembros del Sanedrín y pusieron el grito al cielo porque se han atrevido a dudar de su honradez e integridad y uno de ellos hasta acusó a la Iglesia de haber cometido pecado mortal al jugar con su santidad (con minúscula), aunque lo más admirable fueron las facultades histriónicas de ese magistrado que pudo contener la risa al lanzar sus penas al viento.Es cómico el hecho de que este mismo magistrado anduvo hace días llorando como la Zarzamora pues en el Comité Olímpico le hicieron fraude para arrebatarle la presidencia.
Obviamente que la oposición, que no se chupa el dedo, rechazó la oferta del Consejo, alegando que tendría que hacerse el recuento de día y con la participación de observadores internacionales de prestigio, lo cual fue ignorado por el Consejo, pues debía obedecer ciegamente lo comandado por el Titular del Ejecutivo.
Así que al final del día de hoy, el Consejo Supremo Electoral alzó sus carpas para ofrecer otra función circense y declarar que los resultados del recuento fueron siempre favorables al ex tri campeón de boxeo Alexis Argüello, aún cuando todavía luce grogui después de la paliza obtenida.
La celebración de los orteguistas no se hizo esperar, sacaron a todos los empleados públicos a las calles y también los vehículos estatales a demostrar el júbilo por la victoria.Por otra parte, una entidad gubernamental adquirió en un negocio propiedad de un orteguista, un extenso lote de machetes, que a toda máquina fueron afilados para distribuirse entre los “ciudadanos” que celebraban, pues habían rumores que los liberales disfrazarían a antisociales de sandinistas para realizar tropelías, por lo que los verdaderos sandinistas se desplazarían por los principales centros comerciales para defenderlos y que después no les echaran la culpa.La gran interrogante es de dónde sacarían los liberales tanto antisocial, si todos ellos se encontraban celebrando la victoria y realizar lobotomías al por mayor para llegarle al parecido estaba realmente difícil.
Así que a los liberales les está cayendo tras cuernos palos, pues además de la derrota “aplastante” del voto disciplinado de las huestes sandinistas, que como la multiplicación de los peces y los panes se hicieron mayoría, ahora están en capilla, pues cualquier día el Titular del Ejecutivo pronuncia la palabra que dice el Procurador Estrada y no queda en Nicaragua piedra sobre piedra.
Con una desvergüenza inigualable, el orteguismo literalmente se robó las elecciones para autoridades municipales realizadas ayer domingo 9 de noviembre. El Titular del Ejecutivo sabía que se estaba jugando su futuro, pues más que la elección de alcaldes y concejales, se trataba del mensaje que a través del voto, trasmitiría el pueblo de Nicaragua, respecto a su actuación y a sus tenebrosas intenciones de convertirse en un dictador.
Por tal motivo, echó mano de todas sus turbas para asegurar que el proceso electoral no se desarrollara con transparencia. El no permitir observadores internacionales imparciales fue sólo una de sus artimañans, pues los observadores "títeres" que le envió Hugo Chávez, no vieron nada, no oyeron nada así que no podían decir nada.
En los recintos de votación pululaban miembros de las turbas sandinistas, con distintivos, según ellos secretos, pero que cualquier miembro de los "Pipitos" podía distingur y que se dedicaron a obstaculizar el voto de aquellos que no eran identificados como afines al orteguismo.
El cierre de centros de votación varias horas antes de la señalada por la ley fue otra táctica utilizada por los fiscales orteguistas y en muchos casos expulsaron a los fiscales de la oposición para manipular los votos a su gusto y antojo. Muchas boletas y actas han sido encontradas en basureros locales.
Sin embargo, la labor más importante en este fraude la realizó Roberto Rivas Reyes, Presidente del Consejo Supremo Electoral, rehén del orteguismo pero que con mucho gusto y gracia sigue el papel que le han asignado. Al frente de un inmenso aparato entrenado por especialistas venezolanos culminó la obra iniciada en las juntas receptoras de votos, maniobrando los resultados con el propósito de desvirtuar la voluntad popular y asegurarle el triunfo al orteguismo.
El Centro Nacional de Cómputo fue prácticamente militarizado, con el fin de no permitir ninguna filtración de información, pues nadie podía abandonar dicho recinto.
Como una estrategia de reforzamiento, todas las turbas del orteguismo tenían la orden de iniciar los festejos del "triunfo" de los candidatos orteguistas desde tempranas horas de la noche.
De nada sirvió que el candidato de Partido Liberal a la alcaldía de Managua, Eduardo Montealegre, con las actas en la mano, declarara su victoria sobre el candidato orteguista, pues horas más tarde, Roberto Rivas declaró vencedor al ex boxeador Alexis Argüello, un tonto útil, como él mismo aceptó, manipulado por la cúpula del orteguismo.
Para amedrentar a la población, las turbas más feroces del orteguismo fueron lanzadas a la calle para provocar actos de violencia contra los simpatizantes de la oposición, resultando varias personas heridas y se presume que dos fallecieron de disparos de bala.
Es triste ver cómo se está sepultando a la democracia, de parte de dos orates empecinados en manejar el poder absoluto por siempre, pero es más triste ver a sus esbirros, que aún teniendo cierta educación, hacen a un lado la lealtad que le tienen a la Patria, para arrastrarse lastimosamente.
Los sandinistas son una minoría en Nicaragua.En la actualidad no llegan ni siquiera al 38% con el que supuestamente ganaron las elecciones de 2006 y eso lo sabe muy bien la cúpula orteguista.Por ese motivo, las elecciones municipales a realizarse el próximo domingo 9 de noviembre, tienen un significado especial pues si la población se decide a asistir masivamente a las urnas, pueden dejar al sandinismo en evidencia, al relegarlos a una minoría aún más vergonzosa.
Por otra parte es un hecho de que la labor proselitista de los sandinistas es nula, pues ya han llegado al convencimiento de que es prácticamente imposible que ganen adeptos con sus gastados y vacíos discursos y precisamente el treinta y tantos por ciento finaliza donde empieza a mostrar la población indicios de capacidad intelectual, de tal forma que la manipulación que se observa en los estratos inferiores en cuanto a razonamiento y capacidad de discernimiento, no trabaja en los niveles arriba de ese límite.
La estrategia seguida pues por los brillantes asesores de la pareja presidencial, es atemorizar a la población al máximo para promover el abstencionismo, bajo la premisa que esa minoría de sandinistas, por su estrecha mentalidad, es disciplinada al extremo con su partido y votarán al abrir las juntas receptoras.
En su desesperado afán de ahuyentar el voto antisandinista, los expertos asesores del partido rojinegro han recurrido a acciones de presión obsoletas, que sin importarles que los ubiquen en el nivel de trogloditas, realizan sin el menor pudor, como lo ocurrido en la ciudad de León, en donde el candidato a alcalde por el frentismo, se lució garrote en mano, para defender las calles de su “propiedad”, el asalto a la UCA o la última gracia de la “juventud” sandinista al apedrear la caravana de Eduardo Montealegre.
Quisieron sentar precedentes mediante la intimidación directa a relevantes opositores al régimen, pero les salió el tiro por la culata, como en el caso de Ernesto Cardenal, en donde creían ir por lana y salieron trasquilados cuando grandes exponentes de la opinión pública internacional se solidarizaron inmediatamente con el poeta y algo parecido sucedió con el caso del periodista Carlos Fernando Chamorro.
Otra táctica es montar un fraude gigantesco, para “arrebatar” los resultados de la votación, motivo por el cual el Gobierno de Ortega con el Consejo Supremo Electoral han rechazado la participación de observadores internacionales o nacionales, mediante el argumento de que ellos mismos se observarán, como quien dice, el gato se pondrá a cuidar la leche.Enorme proeza del Presidente del Consejo, el rehén de los sandinistas pero víctima del síndrome de Estocolmo, que espera tan sólo mantener su avioneta por un buen rato más.
Como la minoría se nota en espacios abiertos, de tal manera que ya no llenan plazas y fácilmente se observan espacios pelones, ahora los sandinistas se manifiestan en caravanas, pues una fila de vehículos estatales o privados pero con combustible del erario público, da la apariencia de una multitudinaria demostración de respaldo.
Otra joya del brillante Gobierno de reconciliación es haber decretado tres días de asueto obligatorio, con el pretexto de facilitar la participación ciudadana en las elecciones, cuando en realidad tienen la vana esperanza que el largo puente pueda tentar a los opositores y se vayan de vacaciones y de esta manera tener menos votos en contra.Vaya mentalidad tan infantil.Si el asueto promoviera más participación ciudadana para votar, de seguro que no hubieran dado ni un solo día.
Es pues evidente, que el sandinismo está dando patadas de ahogado y tiene el temor de que la población, esa inmensa mayoría que los ha desenmascarado, se exprese a través del voto y los vuelva a castigar una vez más.Así que está en manos de esa gran proporción de nicaragüenses que rechazan la dictadura de la oligarquía orteguista, que dejen sus temores a un lado y vayan a votar este nueve de noviembre, todos en contra de Ortega y restregarle a esa infame y vil minoría que el pueblo, el de verdad, el que piensa, manda.
A inicios de la presente semana, la prestigiada periodista mexicana Carmen Aristegui, ahora a cargo de un programa de entrevistas en CNN, tuvo como invitado al poeta Ernesto Cardenal. El escritor nicaragüense fue consistente en su posición respecto al Titular del Ejecutivo de Nicaragua, misma que ha manejado en diferentes foros internacionales y que al final le valiera las acciones de represalia de parte del régimen Ortega-Murillo. Sin embargo, resaltó dentro de la entrevista que Cardenal catalogara al gobierno de Ortega como “demencial”, lo cual provocó un notorio estupor en la Aristegui, quien una vez que logró reponerse, le preguntó “¿Así de fuerte?” a lo que Cardenal remató: “Sí, es un gobierno que sólo locuras realiza”.
Más adelante en la entrevista, el poeta afirmó que las cosas en su país estaban llegando a un nivel que el pueblo de Nicaragua debía destituir a Ortega. Si con “demencial” la periodista casi se cae de la silla, con “destituir” se tragó la campanilla y luego de tragar saliva y recuperarse le inquiere, “¿Pero si Daniel Ortega fue elegido por la mayoría de los nicaragüenses?” a lo que Cardenal riposta: “Fue con un mínimo 38% de los votos”.
Tal vez en Nicaragua, poco a poco nos hemos ido acostumbrando a que el cinismo e hipocresía del Danielismo, nos vaya curtiendo la conciencia y la realidad de las cosas no nos impacte de la misma manera como llega a sacudir el intelecto de la gente que está fuera de esta vorágine. El caso de Aristegui es muy ejemplificante, pues con toda su experiencia y trayectoria, se observó que lo expuesto por Cardenal le llegó a lo más profundo de su ser. Por lo anterior, Carmen tuvo que preguntar una y otra vez si el actual gobierno tenía algo que ver con la emblemática revolución sandinista, a lo que el poeta simplemente respondió que no, que al final de los ochenta la revolución se había convertido en un pretexto para el robo descarado.
Todavía con más incredulidad que otra cosa, la periodista siguió buscando elementos que pudieran matizar el planteamiento radical del poeta, sin embargo, este último le presentó una lista, no completa, de los perseguidos de parte del régimen de Ortega, muchos de ellos figuras relevantes de la revolución sandinista.
Si por una parte, nos llena de vergüenza el hecho de que millones de televidentes hayan escuchado una breve radiografía de lo que sucede en nuestro país, o mejor dicho de lo que permitimos que suceda en nuestro país, por otra parte, nos alivia un poco el hecho de que vaya cayendo la venda, que el romanticismo de aquella revolución de los ochenta, puso sobre los ojos del mundo
Poco a poco, el Titular del Ejecutivo va destruyendo todos los indicios de un Estado de Derecho para transformarlo, sin el menor empacho, en un Estado que tiene todos los ribetes de la forma de actuación de las organizaciones gangsteriles.
De la misma manera en que los mafiosos destruían a todos sus competidores, el sandinismo orteguista, está tratando de eliminar cualquier asomo de oposición y crítica a su régimen. Con el mismo cinismo que los mafiosos, utilizando los más nefastos métodos, eliminaban a su oposición, la pareja presidencial ha puesto a todo el aparato gubernamental a eliminar a todas las organizaciones o individuos a trabajar para eliminarlos y sentar precedentes que pudieran servir de escarmiento a cualquiera que se oponga a sus métodos. No importa que en este afán, la maquinaria del Estado caiga en las más flagrantes irregularidades e ilegalidades y sus funcionarios tengan que caer en las más aberrantes galimatías al tratar de defender sus actuaciones.
El caso de CINCO la organización no gubernamental que cometió el grave pecado de que sus directivos criticaran al actual gobierno, fue víctima de un proceso en donde se cometieron de parte de la autoridad, más delitos que los que según ellos persiguen, es sólo una muestra de lo que se avecina en materia de prácticas gangsteriles en Nicaragua.
La investigación al Pingüino Arellano por el hecho de haber entrevistado a Vicente Fox es otra joya de este proceder, pues el delito de Arellano es haber permitido de que el ex presidente de México hubiera criticado al régimen orteguista.
Estas prácticas ya están dando sus frutos, pues observamos que Edgard Tijerino quien a veces se apartaba del tema deportivo para lanzarle críticas al gobierno, ya echó marcha atrás públicamente, debido a supuestas amenazas a su familia.
Sería prudente que la pareja presidencial recuerde que todos aquellos mafiosos, tarde o tremprano perdieron el poder, unos en forma más violenta que otros.
En las últimas fechas nos ha salido hasta en la sopa el Titular del Ejecutivo con un eslogan muy vistoso pero más vacío que el centro de un agujero negro: Vamos por más victorias.
Si tan sólo pudiésemos descifrar a qué victorias se refieren los Einsten de la propaganda política del Frente Sandinista, podríamos entonces descubrir el verdadero sentido del poder ciudadano.
He tratado de buscarle por todos sus ángulos a estas mentadas victorias y después de muchos desvelos no he logrado encontrar ni una sola.
Se habrán referido a la esperada victoria de Ricardo Mayorga en su última pelea, pues al haberle dedicado a Daniel Ortega su pelea y anticipada victoria, un púgil tan afín al Comandante, todo mundo esperaría que el triunfo se escribiría con una t mayúscula del tamaño del cielo.Al final fue tal la tremenda piporreada que le dieron a Mayorga, que las únicas victorias que hubo fueron las cervezas para disipar la pena.
Tal vez sería una victoria digna de mencionarse el negociazo que estaba por realizar el ex banquero, ex aspirante presidencial y ahora embajador itinerante por Europa, Alvaro Robelo y que al final fue descubierto y sólo quedó el gran chasco.O a lo mejor la victoria fue que gracias a la inmunidad que le otorga el pasaporte diplomático expedido por el Titular del Ejecutivo, el repulsivo personaje logró salirse con la suya.
Acaso sería una victoria la vapuleada que le propinaron a unos estudiantes que se manifestaban frente al canal oficialista, unas turbas comandadas por uno de los elementos más especializados en asonadas que ha tenido el FSLN o podría ser que la victoria sea la cínica acusación de los empleados del canal oficialista que salen con la cochonada de que los amenazaron de muerte.
Sería a lo mejor una victoria que el Consejo Supremo Electoral haya logrado convertir en nicaragüense, en menos de lo que canta un gallo, a un miembro de las terroristas FARC o a lo mejor la victoria será que los nicaragüenses sean tratados como sospechosos en cualquier aeropuerto del mundo.
Podría tal vez considerarse una victoria que el Gobierno Central se abanique con la ley, al colocar en todas las entidades públicas propaganda del Frente Sandinista, llegando al colmo al ponerlas en el frente de la Catedral de Managua y ante esto, el Consejo Supremo Electoral, como los monos, no ven, no oyen, no hablan.
A lo mejor será una victoria la calidad de ministros que se gasta el Gobierno de Reconciliación, como el brillante caso del Ministro de Hacienda, que a pesar de la existencia de una grabación en donde admite de manera abierta una serie de delitos, sale con la lindura de que no es válido lo que dijo pues no lo hizo de manera oficial, ni ante los medios oficiales.Echense ese trompo a la uña.O tal vez será el Ministro de Educación que en casi dos años no ha realizado la menor acción para mejorar la situación de este sector y de la misma forma que con el más grande de los hastíos los acarreados de la oración fuerte contra el odio, mueven de manera desganada la bandera nacional, De Castilla sigue moviendo la bandera en contra de la autonomía escolar.
Será por ventura, la raquítica concurrencia que acompañó a Alexis Argüello en su apertura de campaña, ante la expectativa de que este candidato ni fía ni da barato, pues sólo habla si le están moviendo los hilos por detrás.
Será que soy un tanto miope desde joven, pero no logro ver ni una victoria, mucho menos a dónde van a ir a traer más.